Estamos acostumbrados a un entrenamiento de tiro policial muy tradicional y estático tanto en la Escuela de Policía como en las galerías de tiro con las que contamos para el entrenamiento en las plantillas. Casi se entrena exclusivamente la puntería y las interrupciones. El esfuerzo de la Dirección en cuanto a gasto en munición destinado a estos entrenamientos es considerable y desde la implantación del Plan Nacional de Tiro, mayor. Pero la opinión de la mayoría de los expertos es que ese gasto en munición podría aprovecharse mejor en una adecuada preparación en la que se agudicen los reflejos, se practiquen situaciones realmente difíciles de resolver y se exija al policía una utilización instintiva y rápida de su arma y de todos los recursos psicomotores con los que debe contar y desarrollar para responder a un ataque armado. Es cierto que la realidad delincuencial de nuestro país no es la misma que la de otros donde estos enfrentamientos son mucho mas frecuentes. Pero creemos que es hora de innovar un poco en el aprendizaje y el entrenamiento del tiro policial y para ello una herramienta muy útil son los SIMULADORES DE TIRO POLICIAL.
Un ejemplo de estos simuladores, y sin querer hacer publicidad, es el de la casa Main Shoot, de tiro virtual. Básicamente, se trata de dispararle a blancos que se presentan en una pantalla de 3 x 2,5 metros. Y las ventajas son: alta capacidad de entrenamiento a bajo costo, comparado con munición real. Se usan armas verdaderas, con mecanismos y peso originales que tienen retroceso y cuyos disparos hacen ruido. Pero no hay balas ni, por consiguiente, humo, olor a pólvora o contaminación ambiental. El sistema funciona mediante un láser pasivo (invisible) que hace las veces de proyectil, y el retroceso esta dado por una manguera conectada a la placa base del cargador, por donde circula aire comprimido que le permite a la corredera abrirse y cerrarse, simulando el retroceso normal. Todo el sistema funciona mediante una computadora central dirigida por un instructor de tiro, quien desde un teclado puede modificar tanto el retroceso como la cantidad de disparos alojados en el cargador, el volumen de la explosión, y la distancia, forma y disposición de los blancos, etc.
Entre el tirador y la pantalla no hay mas de cinco metros, lo que no implica que no se puedan simular distancias mayores. La variación del tamaño del blanco es lo que determina la distancia hasta el tirador; cuanto mas cerca, mas grande, y viceversa. Hay blancos de todo tipo: concéntricos, bruselas, con figuras, fijos, en movimiento, que desaparecen a intervalos determinados. Y situaciones de todo orden, ya que desde la consola de comando se pueden alterar las condiciones de tiro e incorporar viento, nieve, lluvia, niebla, oscuridad...
El sistema cuenta con decenas de "pantallas" almacenadas (líneas de polígonos), y con películas grabadas en DVD, especificas para cada entrenamiento y curso. Además, permite crear escenas y escenarios a la medida de cada gusto o necesidad especifica.
Como refrenda, en media hora un tirador que se inicia puede llegar a disparar entre 200 y 300 tiros, y uno avanzado superar los 800. Todo de-pende del nivel individual, del grado de dificultad del ejercicio, y de la resistencia física de la persona. Mas allá de la posibilidad de disparar en cantidad, y del entrenamiento por variedad de situaciones, otra de las ventajas del simulador es que permite efectuar el análisis de cada disparo, y así corregir la puntería. En la memoria del sistema quedan registrados los movimientos efectuados con el arma mientras se apunta, cuando se presiona la cola del disparador, y una vez realizado el disparo. Líneas verdes, violetas y celestes dibujan en la pantalla los respectivos recorridos, cuya interpretación facilita comprender los errores, y corregirlos. Sumado a ello, van el promedio de impactos, el puntaje, la cadencia, la cantidad de tiros, y la medida del grupo, entre otros factores. La persona que tenga buen desempeño en el simulador, sin duda va a tener igual actuación en una situación real. Entrenando en simulador 1.000 disparos no superan el costo de una caja de 50 balas calibre 9 mm de primera marca. Comparativamente, algo así como el 95 por ciento menos. Por mencionar otra marca citaremos a CINETRONIC. Son muy utilizadas ya por cazadores y para tiro deportivo. Y por las policías de algunos países. Debería estudiarse la posibilidad de extender su uso en el C.N.P.