Posibles ayudas económicas a cambio de abandonar la violencia. Es el compromiso que arrancó el Ayuntamiento de Barcelona de la banda juvenil Latin Kings y que culminó el pasado 31 de julio, cuando la dirección general de Derecho y Entidades Jurídicas de la Generalitat aprobó la transformación del grupo en la Asociación Cultural de Reyes y Reinas Latinos de Cataluña. Con esta nueva «denominación», podrán acceder a la convocatoria de ayudas por parte tanto de cualquier consejería de la Generalitat como del Gobierno municipal barcelonés.
La que era hasta ahora una de las máximas preocupaciones de las fuerzas policiales en Cataluña -tienen numerosos antecedentes penales por asesinatos y violaciones y a algunos miembros encarcelados- pasará a ser una asociación que «fomentará las relaciones interculturales y promocionará la educación de valores cívicos y la participación de jóvenes en actividades de todo tipo», los cuales serán algunos de los objetivos incluidos en los nuevos estatutos de la banda, y que fueron presentados a las administraciones.
Fuentes de la Consejería de Justicia aseguraron que «tendrán que cumplir la legalidad, esto es, no realizar ningún acto delictivo, y tendrán que rendir cuentas cada año». De esta manera, si no cumplen su promesa de abandonar totalmente la violencia, los juzgados procederán a su ilegalización, con o sin oposición de la Generalitat.
En Barcelona existe un precedente. Educadores sociales de origen magrebí consiguieron hace años insertar a jóvenes delincuentes de las mismas nacionalidades en la sociedad. Animados por este éxito, mediadores de la calle y sociólogos del Consistorio barcelonés empezaron a negociar con los Latin Kings en 2004, según informó ayer «El Periódico de Catalunya». Tras dos años de «negociaciones», los empleados del Ayuntamiento consiguieron convencer a una parte de la banda -no todos apoyan la «reconversión»- para que dejaran de realizar actos delictivos y que ayudaran a integrar a jóvenes latinos en el grupo, sin perder su identidad.
En menos de dos años los Latin Kings han pasado de ser juzgados por violar a una joven que quería entrar en la banda y de estar implicados en dos homicidios, a buscar «finalidades culturales». El alcalde accidental de Barcelona, Jordi Portabella (ERC) definió esta reconversión como «un excelente precedente para la ciudad», aunque avisó que «no tendrán ningún tipo de trato de favor en las ayudas».
Para acceder a subvenciones públicas, la asociación tendrá que presentar algún proyecto acorde con su nueva etapa, como por ejemplo la creación de una escuela taller para jóvenes inadaptados. Tanto la Generalitat como el Ayuntamiento de la Ciudad Condal estudiarían entonces la propuesta y la cantidad a recibir, en unas cantidades que seguramente oscilarían entre los 1.000 y 2.000 euros anuales.
Fuente: La Razón 13/8/2006