El Príncipe de Asturias presidió ayer en Ávila el acto de jura de la XX-B Promoción de la Escala Básica del Cuerpo Nacional de Policía, acto que se vio deslucido por la intensa tromba de agua que cayó sobre la ciudad y que obligó a alterar el programa, suspendiéndose los discursos tanto de don Felipe de Borbón, que finalmente acudió sin la compañía de doña Letizia, como del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. No obstante, a pesar del intenso aguacero, las cerca de 13.000 personas que acudieron al campo de fútbol del Centro de Formación de Cuerpo Nacional de Policía, pertrechadas con paraguas, pudieron ver como los 2.031 componentes de la mencionada promoción juraron sus cargos y recibieron sus títulos, soportando con paciencia la lluvia. También el Príncipe de Asturias se solidarizó con los nuevos agentes y aguantó todo el acto, que se prolongó por espacio de más de una hora, sin hacer uso del paraguas, con lo que obligó al resto de autoridades presentes, entre las que se encontraba el ya mencionado ministro de Interior, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, el director general de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, Joan Mesquida, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, el consejero de Presidencia, Alfonso Fernández Mañueco, así las principales autoridades de Ávila y provincia, entre otras, a seguir su ejemplo.
El Príncipe de Asturias llegó en helicóptero apenas unos minutos antes de las doce de la mañana, momento en que empezaron a caer las primeras gotas de agua. Desde allí se dirigió al campo de fútbol donde se inició el acto con la interpretación del Himno de España. Tras pasar revista a la formación de los nuevos policías, el primero en tomar la palabra fue el director del Centro, Marcelino Pérez, que impartió la última lección del curso.
La intervención de Marcelino Pérez dio paso a la lectura de la resolución por la que se nombra funcionarios de carrera a estos 2.031 nuevos policías, de los que 326 son mujeres, y a continuación procedieron a jurar y a acatar la Constitución. En esos momentos, cuando la lluvia arreciaba con más fuerza, dio comienzo la entrega de títulos. Después de que se entregasen los primeros 240 despachos, y en vista de las condiciones climatológicas existentes, se anunció por la megafonía la suspensión de la citada entrega para acelerar el programa previsto. Sin embargo, los silbidos desde las gradas de familiares y amigos de los nuevos agentes, que habían acudido a Ávila precisamente para presenciar ese emotivo instante, obligó a continuar con el desfile, decidiéndose que el acto culminaría con el homenaje a los caídos y que no habría discursos.
A pesar de ello, desde la Casa Real se entregó a los medios de comunicación el discurso que don Felipe de Borbón tenía previsto pronunciar, en el que comenzaba expresando «el reconocimiento que la Corona siente por lo que representan de servicio a la sociedad española las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad». En el mismo, reconocía los esfuerzos realizados por los nuevos policías durante el periodo de formación, así como la «comprensión, el apoyo y el sacrificio» de sus familiares. Don Felipe, que recordaba su presencia en 1997 en el Centro, reconocía también la apuesta por la calidad del Cuerpo Nacional de Policía y aseguraba que eso no sería posible sin «la descentralización y acomodación de las Unidades policiales a las demandas reales de la sociedad y sin la mejora «en la formación de los funcionarios policiales». En este sentido, destacaba la labor del Centro de Formación, así como sus instalaciones, y lo calificaba como «una verdadera referencia en el campo de la capacitación policial, conocido y admirado por los policías de tantos otros países».
Fuente: Diario de Ávila