Tocan todos los palos. Si no es por una cosa es por otra, pero acaban en comisaría. Algunos ya conocen hasta el nombre del agente que le lleva esposado.
Ladrones: La mayoría son integrantes de bandas internacionales. El caso que más alarma creó tuvo lugar en 2004 cuando la Justicia dejó en libertad a 15 rumanos con más de 100 delitos que salieron a la calle antes incluso de que la Policía
anunciara en rueda de Prensa su arresto. También los hay nacionales como A. J. A., un placentino al que se le imputaron el pasado año cien delitos contra la propiedad y amenazas. Su cuñado acumulaba idéntico rosario delictivo. Ángel del Amor, alias «Sabonis» es otro de los grandes delincuentes patrios. Asesinó a un Policía y ha sido detenido decenas de ocasiones por por robos con violencia en casas, joyerías, bancos y furgones blindados, falsedad documental y tenencia de armas.
Pederastas: Un tribunal pontevedrés juzgó este mes al uruguayo Pablo Antonio J. R, de 64 años, por un centenar de delitos relacionados con la distribución de pornografía infantil.
Dijo que «lo hacía por amor».
«Pincharruedas»: La semana pasada en Barcelona fueron arrestados 15 delincuentes de la banda de los «pincharruedas», acusados de cometer más de 110 delitos. Los detenidos pinchaban con una navaja las ruedas de coches con el conductor dentro y les robaban.
Utilización de menores: En marzo un juez ordenó prisión por primera vez en España a unos padres que obligaban a sus hijos, de nacionalidad rumana, a delinquir por las calles de Barcelona. Fueron arrestados y encarcelados tres matrimonios que utilizaron a sus 13 hijos y a dos menores más para perpetrar robos, que ascendieron a 600 en dos años.
«Polidelincuentes»: El pasado junio fueron detenidos en Madrid nueve integrantes de una red acusados de cometer más de 120 delitos. Organizaban peleas ilegales con gallos y perros, robaban vehículos e incluso se hacían pasar por policías
Fuente: LA RAZÓN. E. Estival/X. Siccardi Madrid/Barcelona-30-10-2006