martes, 28 de noviembre de 2006
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Derivan de medicinas y productos químicos, lo que potencia su toxicidad

Madrid - Las drogas aumentan su variedad. Unas pastillas blancas con motas de colores, denominadas «arco-iris» y que producen efectos estimulantes, y una sustancia líquida e incolora, bautizada como GBL, un depresor del sistema nervioso central, son algunas de las nuevas sustancias sintéticas en expansión que se consumen en las zonas de ocio en España. Así lo explica el experto de la Guardia Civil Juan Llorente, de la Unidad Técnica de Policía Judicial del Departamento de Análisis Criminal, quien explica que las drogas de diseño llegan a España por carretera desde países como Holanda y Bélgica, donde se encuentran los mayores laboratorios de Europa dedicados a estos estupefacientes, informa Efe.

El pasado marzo, la Guardia Civil y la Policía Nacional intervinieron, en una operación conjunta, un total de 31.000 pastillas con el logotipo del tiburón que, en principio, se pensó que se trataba de éxtasis, pero los análisis químicos demostraron que era MCPP. Esta droga es una piperazina, que tiene unos efectos semejantes al éxtasis, pero con mayor toxicidad y peligrosidad para la salud, y que se ha detectado en los dos últimos años en España asociada al ocio nocturno.

Los comprimidos de MCPP, una mezcla de un antidepresivo y un estimulante, producen molestias estomacales y renales, dolores de cabeza y reacciones de pánico y ansiedad. En Málaga, el año pasado se intervino una sustancia que inicialmente se pensó que era ácido gamma hidroxibutírico o GHB, comúnmente llamado éxtasis líquido, pero los análisis revelaron que se trataba de gamma butirolactona (GBL), que la organización obtenía de operadores químicos.

El GBL es un compuesto diferente al GHB, pero es un precursor metabólico del GHB, de modo que cuando se ingiere el primero, se sintetiza con el agua del organismo y se logran los mismos efectos que con el segundo como psicotrópico, que altera el estado de ánimo.

Este producto, que se «dispensa» en estado líquido en botellas de cristal, dado que es un disolvente plástico de uso cotidiano en la industria química, está disponible en establecimientos de suministros químicos. No está sujeto a fiscalización, pero está incluido en un convenio de colaboración entre las fuerzas de seguridad y la industria química al que los operadores del sector se adscriben de forma voluntaria para dar cuenta de las operaciones sospechosas. Si se mezcla con alcohol aumenta su peligrosidad y puede alterar el ritmo cardiaco y respiratorio, además de provocar confusión, amnesia, vómitos y, en caso de sobredosis, la muerte.

La policía ha intervenido también clorhidrato de ketamina, un potente alucinógeno utilizado como anestésico, que se remitía a España por paquete postal desde Reino Unido. tribuía en el mercado ilícito.


Fuente:La Razón
Publicado por FUTUROSPOLICIAS @ 15:03
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