miércoles, 20 de diciembre de 2006
Imagen

Ertzainas se quejan de su nueva chapa "de plástico" y policías locales de Bilbao estrenan un modelo que se cuelga del cuello

La placa es el carné de identidad del policía. Vista de paisano o de uniforme, este documento le distingue como auténtico agente de la autoridad y debe mostrarlo cuando vaya a practicar una detención, identifique a un sospechoso, irrumpa en una vivienda o establecimiento y siempre que un ciudadano se lo reclame. Facilitar el número profesional, único e intransferible, es una obligación. "Es nuestro distintivo", asumen.

Pero hay placas y placas. Históricamente, en todos los cuerpos del mundo, se han fabricado en metal; de ahí su nombre. Algunos policías la guardaban en el bolsillo izquierdo de la camisa, junto al corazón, a modo de antibalas, e incluso en la profesión se cuentan casos de agentes salvados por su placa. Una práctica que en la actualidad, en el caso de la Ertzaintza, resultaría inútil. Algunos ertzainas se quejan de que sus últimas identificaciones "son de plástico". "Somos policías con tarjeta de crédito", ironiza un cabo destinado en la comisaría bilbaína.

El nuevo carné profesional contiene un chip que permite al titular moverse con libertad en el interior de las sedes policiales. Se trata de una eficaz medida de seguridad. "No hacemos más que pasar puertas, tres para entrar y tres para salir", comenta de forma gráfica. En caso de pérdida o robo -situaciones que pueden conllevar una sanción del departamento- podría averiguarse dónde se encuentra el documento a través de un mecanismo similar al de los teléfonos móviles.

Pero los ertzainas añoran su antigua "chapa", símbolo de respeto y objeto de deseo de los coleccionistas. "Ésta parece un cromo, somos la única policía que no tiene placa de metal. Al principio nos presentó problemas; los ciudadanos no la reconocían. Como una señora que no se fiaba cuando le enseñamos la placa por la mirilla y llamó a la comisaría para comprobar que éramos ertzainas y no le estábamos engañando". En otra ocasión, un delincuente avergonzó al policía que le tenía esposado: "pero, ¿dónde está la placa?", le inquirió. La novedosa tarjeta incluye las palabras Ertzaintza, Policía y Police para evitar confusiones lingüísticas. Algunos creen que resulta fácil de falsificar.

La cartera de cuero negro con el anagrama de la Ertzaintza grabado en la que se guarda lleva incorporado un cordón que permite al agente colgársela del cuello para mayor movilidad. Este mismo diseño ha sido el elegido por la Policía Municipal de Bilbao para sus grupos especiales. Los agentes antidroga y de investigación criminal y de robos lucen ahora una placa que se puede utilizar de collar. Al tratarse de agentes camuflados, necesitaban una forma de identificación más clara y sencilla.

"Arma de defensa"

"Sólo la enseñas cuando vas a actuar con personas", explica un guardia urbano. "Las nuestras son actuaciones sorpresivas. La llevas tapada con la ropa o en el cinturón y en el último momento la muestras y te identificas como policía. Hay momentos de confusión y barullo en que no se distingue quién es el policía y quién el "mangui". La gente se asusta si nos metemos en un portal a cachear a alguien".

La chapa, de estilo americano, podría funcionar además como "arma de defensa; pesa más de 200 gramos", bromean. Antes empleaban chalecos fluorescentes con la palabra Policía a la espalda, pero la placa es "más cómoda y discreta". Algunos agentes también ven en este diseño un peligro. "Si en un forcejeo te tiran de la cadena y no se rompe, te pueden hacer bastante daño", advierten.

Fuente: Noticias Ya
Publicado por FUTUROSPOLICIAS @ 23:44
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios