jueves, 08 de marzo de 2007
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La Policía Nacional empezó a dudar de que la masacre fuese obra de ETA sólo cuatro horas después de que se perpetrasen los atentados. El dato lo aportó ayer el policía nacional que investigó la primera prueba directa localizada aquella mañana, la furgoneta Renault Kangoo aparcada junto a la estación de Alcalá de Henares en la que parte de los terroristas se desplazaron para colocar las bombas en los trenes de cercanías.

El agente, un experto en ETA de la Brigada Provincial de Información de Madrid, aseguró ayer al tribunal que nada más realizar una rápida inspección ocular de la furgoneta, sobre las once de la mañana, "me di cuenta de que no veía el modus operandi de ETA". "Eso me llevó a pensar ya en ese momento que el vehículo no era de ETA", concluyó.

El policía, a preguntas de la fiscal Olga Sánchez, explicó de forma detallada las razones de su convencimiento. La furgoneta había sido robada once días antes, pero las matrículas que portaba eran las auténticas; las cerraduras de las puertas no tenían el más mínimo indicio de haber sido forzadas, y en el interior del vehículo no había indicio de artefacto explosivo alguno que sirviera para destruir el vehículo y hacer desaparecer las huellas dactilares y cualquier otro elemento incriminatorio contra los terroristas.

ETA, como recordó el exper- to, siempre coloca matrículas "dobladas" en sus coches robados, revienta las cerraduras y hace estallar lo vehículos que abandona tras los atentados.


Fuente:COLPISA, Madrid
Publicado por VaeL_Cnp @ 12:18
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