sábado, 17 de marzo de 2007
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El Tunecino, jefe de la célula, murió en el fondo de la habitación, escondido tras un colchón o un mueble.

Los familiares avisaron a la Policía de que los islamistas se iban a inmolar

Leganés, 20:58 horas. Una pequeña cantidad de explosivo plástico revienta la segunda puerta del primer piso del número 40 de la calle Carmen Martín Gaite. Siete de los miembros de la célula del 11-M se ocultan en la habitación más distante de la entrada. Los 'geo' ha tomado posiciones en el rellano y sellan la única salida de la ratonera. Comienza la cuenta atrás: los últimos cinco minutos de vida de los responsables de la mayor masacre terrorista ocurrida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Parte de los 18 especialistas que se jugaron las vida en la operación antiterrorista recordarán dentro de dos o tres semanas, en el juicio que celebra la Audiencia Nacional, los detalles del asalto.

Un estandarte verde con caracteres coránicos blancos, semejante a los usados por la Yihad Islámica o la red de Al Qaeda en Irak, proclama desde la pared de la habitación: «No hay más Dios que Alá y Mahoma es el mensajero». Los terroristas, acorralados en su guarida desde las cinco de la tarde, hace ya más de dos horas que han decidido emular a sus fanáticos correligionarios. Se convertirán en mártires de la yihad. Van a inmolarse y, al tiempo, matarán a cuantos policías del equipo de asalto les sea posible.

Se han despedido de sus familias y se han envuelto en sábanas y cortinas a modo de túnicas. Las horas de preparativos policiales y negociaciones les han servido para desempaquetar los 50 kilos de Goma 2 que les quedan y confeccionar con bolsas de plástico anudadas siete cinturones-bomba caseros, que sujetan al vientre con adhesivos y cables.

En la estancia todo es oscuridad. La Policía ha cortado la luz, el gas y el teléfono. Los islamistas saben que el ataque es inmediato y se han colocado en un punto ciego, al final del pasillo, para tender una emboscada a los agentes. Aguantarán la posición hasta el último momento y cuando los 'geo' entren en el piso apretarán el botón. Mohamed Oulad y Alekema Lamari están muy cerca de la puerta de la habitación, con una mano se aferran al pulsador de las bombas, con la otra empuñan un arma.



Balas blindadas

A un metro de ellos está Rachid Oulad, hermano de Mohamed, y el jefe operativo del grupo, Jamal Ahmidán 'el Chino'. Sólo les separa de sus amigos el motón de explosivo que no cabe en los 'cinturones', que, como el resto de cartuchos, está ya amasado y 'cebado' (con los detonadores incrustados), listo para la detonación.

Los otros tres terroristas están en la retaguardia, junto a la ventana que da al jardín interior del inmueble y la piscina, parapetados tras muebles y colchones. Abdenabi Kounjaa y Rifaat Anouar están juntos mientras que Serhane 'el Tunecino', el gran jefe, aguarda solo agazapado en un rincón. El primero que apriete el botón hará estallar, por simpatía y en fracciones de segundo, toda la dinamita de la sala.

La voladura de la puerta desató las irás, la adrenalina y el fanatismo de los terroristas, que gritan enloquecidos, en árabe y en castellano, «Alá es grande y el único Dios». El Chino dispara a ciegas su 9 milímetros 'parabellum', la misma pistola con la que la Nochevieja anterior destrozó en un bar de Bilbao la rodilla de un traficante, y sus acólitos le siguen con ametralladoras Sterling y pistolas Astra.

La voz del jefe del equipo del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía suena rotunda desde el rellano: «Somos la Policía. Salid de uno en uno y con las manos en alto. Aún no ha pasado nada, no lo compliquéis más».

«Entrad mamones. Somos los enviados de Alá», replican los islamistas. «Entregaos, estáis rodeados y sin escapatoria», insiste el jefe policial. Las balas, muchas de ellas blindadas, pensadas para traspasar los chalecos, rebotan en las paredes del rellano y pasan cerca de los agentes, pero no les alcanzan. Desde el fondo de casa no hay línea de tiro. Tres minutos de toma y daca no llevan a ninguna parte.



«Salid desnudos»

Los islamistas hacen el último intento para engañar a los 'geos'. «¡Vamos a enviaros un emisario!», comunican a gritos. Los agentes lo tienen muy claro: ni van a entrar en el piso ni van a dejar salir a un terrorista por las buenas. «¡Qué salga desnudo y con las manos en alto!», dan como única opción.

Las balas vuelven a impactar en la escalera y los gritos e insultos arrecian. La negociación ha concluido. El jefe policial ordena a todo el grupo de asalto que se ponga las máscaras y dos de los 'geos' lanzan descargas de granadas de gas lacrimógeno hasta el fondo de la casa, primero tres y luego cuatro más. El piso comienza a llenarse de humo. En unos instantes los terroristas comenzarán a asfixiarse si no abandonan la casa.

Por un segundo, todo es silencio. Un cántico en árabe, un rezo, recorre la planta. «Es lo último que recuerdo antes de que se hiciesen las tinieblas», explicó al juez instructor el policía con carnet profesional número 28.400. Alekema Lamari y Mohamed Oulad aprietan el botón de sus cinturones y una poderosa deflagración hace desaparecer por completo el primer piso, sepulta a varios de los terroristas bajo los escombros, lanza los cadáveres del resto por la ventana, al jardín y la piscina, y provoca una tremenda onda expansiva que mata al 'geo' que encabeza el asalto, Francisco Javier Torronteras. Son las 21:03 horas del 3 de abril de 2004. La pesadilla ha terminado.


Fuente: La Voz de Galicia

Publicado por FUTUROSPOLICIAS @ 22:31
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Comentarios
Publicado por FuturoPoli_Invitado
sábado, 17 de marzo de 2007 | 22:56
Que gran policia tenemos. VIVA EL CUERPO NACINAL DE POLICIA!!!!!!!!!!!! va por ellos
Publicado por FuturoPoli_Invitado
domingo, 18 de marzo de 2007 | 17:37
Hijos de puta, pobre hombre que murio, descanse en paz, mi mas sincero pesame a toda su familia.
Publicado por estriado
lunes, 02 de abril de 2007 | 11:41
pero no fue la ETA?? en fin 3 años oyendo la COPE y ahora me entero de esto. descanse el compañero y animo a su familia
Publicado por FuturoPoli_Invitado
viernes, 18 de mayo de 2007 | 13:36
Todo muy bonito. Ahora que me explique por que no se encontraron casquillos de bala.
Publicado por CHOPIN
viernes, 18 de mayo de 2007 | 14:20
SEIS BOTES DE GAS DENTRO Y UN CARTUCHO ENCONTRADO, DISPAROS CON LA PISTOLA Y LA STERLING Y 3 CASQUILLOS DE BALA, A LOS GAÑANES SE LA PODRAN DAR A MI NO.
Publicado por FuturoPoli_Invitado
sábado, 26 de abril de 2008 | 22:56
ARRIBA LOS GEOS.VIVA ESPAÑA
Publicado por aclarando
miércoles, 06 de agosto de 2008 | 12:55
¿Cuántas pistolas?
Es que sólo apareció una.

¿Cuántas balas pasaron por encima de los Geo?

Es que han declarado que era imposible que les pudieran dar por la trayectoria ya que no salieron al pasillo.

Conviene ofrece datos más fiables.