Un agente del Cuerpo Nacional de Policía murió ayer a consecuencia de un accidente de tráfico cuando participaba, junto a otros tres agentes, en una persecución a bordo de un vehículo camuflado.
La víctima, César Casqueiro Abad, madrileño de 29 años, estaba destinado como agente en prácticas en la comisaría de Carabanchel desde el pasado 3 de enero, después de haber superado con éxito su fase de instrucción en la Escuela de Policía de Ávila.
El siniestro ocurrió sobre las 3.30 horas de la madrugada del lunes en la A-42 (autovía de Toledo), cuando el coche policial perseguía a un vehículo sospechoso en el marco de una operación y, por causas aún desconocidas, colisionó violentamente contra la valla protectora que separa la calzada de la acera.
A consecuencia del fuerte impacto, César Casqueiro sufrió dos heridas abiertas entre el tórax y el abdomen, además de la salida parcial de vísceras, por lo que, tras ser estabilizado, fue trasladado al hospital 12 de Octubre, donde ingresó en quirófano con pronóstico grave y, finalmente, falleció.
PELIGROSA PERSECUCIÓN POR CARABANCHEL
La persecución se desarrolló por las calles General Ricardos, Santa Saturnina, el paseo Quince de Mayo, glorieta Marqués de Vadillo y Antonio López, donde se dirigieron a la A-42 (carretera de Toledo) y, desde allí, hacia la avenida de los Poblados, en cuyo carril izquierdo los sospechosos frenaron bruscamente su marcha.
Según el relato de los hechos facilitado por la Jefatura Superior de Policía de Madrid, el conductor del vehículo policial logró alcanzar su posición en el carril derecho, momento que aprovechó el perseguido para girar bruscamente y abalanzarse sobre los primeros.
Fue entonces cuando el vehículo policial perdió el control y comenzó a girar sobre si mismo, colisionó por su parte trasera derecha contra una valla metálica del lateral de la vía y dio media vuelta de campana.
A consecuencia del accidente, el agente César sufrió dos heridas abiertas entre el tórax y el abdomen, además de salida parcial de vísceras, por lo que, tras ser estabilizado en el lugar de los hechos por el Samur-Protección Civil, fue trasladado al Hospital 12 de Octubre, donde ingresó en quirófano con pronóstico grave y, finalmente, falleció, según confirmó a Europa Press un portavoz del centro sanitario.
Mientras, los otros tres policías, dos hombres y una mujer, sufrieron contusiones y magulladuras, pero en todos los casos de carácter leve, y fueron dados de alta en el lugar, se explicó desde Emergencias Madrid.
SE SALTARON UN DISPOSITIVO POLICIAL EN LA M-40
Mientras tanto, el vehículo sospechoso continuó su marcha en dirección a la M-40, donde le esperaban dos indicativos de motos de la Unidad de Centauros tras haber sido avisados por la emisora policial 091.
Los agentes, con los chalecos reflectantes y la placa policial al cuello, situaron sus motos cruzadas en la vía para tratar de detener a los sospechosos, quienes hicieron el amago de parar para engañar a los agentes. Sin embargo, cuando se encontraban a escasos metros, aceleraron al máximo con la intención de atropellarlos y se dieron a la fuga, a pesar de que uno de los agentes efectuó un disparo intimidatorio. De hecho, los dos agentes sufrieron lesiones de carácter leve ya que tuvieron que lanzarse al arcén para evitar ser arrollados.
Los policías han descrito a los ocupantes como dos varones jóvenes, de en torno a 18 ó 20 años de edad, y de tez morena, pero no pudieron precisar más datos porque los cristales del vehículo eran tintados.
Fuente: La Voz de Galicia