jueves, 31 de mayo de 2007
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Un testigo presencial relata cómo los agentes irrumpieron en las oficinas del empresario oriolano y les obligaron a dejar los ordenadores encendidos

Como una escena del mejor cine policíaco. Así realizaron su incursión ayer los agentes del Cuerpo Nacional de Policía en las oficinas que el empresario oriolano Ángel Fenoll tiene en la calle Obispo Rocamora. No medió ni un triste buenos días. «Manos arriba, no toquen nada, ni tocarlo, pónganse de cara a la pared con las manos en alto, y nos cachearon de arriba abajo».
Este es exactamente el relato de lo que ocurrió ayer, según una de las personas que ayer se encontraba en el interior de las instalaciones de la mercantil Colsur en el momento que irrumpió la policía, pertrechada de metralletas, uniforme azul y mucha educación hacia los allí presentes.

Momentos antes de acceder al inmueble, llegaron dos furgones «cargados de guardias que bajaron a la carrera y armados hasta los dientes», según manifestó un comerciante cercano, que fue testigo del desembarco efectuado por los agentes y que no salía de su asombro ante la espectacularidad de la intervención policial.

Ordenadores

Una vez dentro del local, los inspectores del Cuerpo Nacional de Policía, que, según el comerciante, «iban varios de uniforme y otros de paisano, nos obligaron a dejar los ordenadores encendidos y a apartarnos de las mesas sin bajar los brazos», relataba el mismo testigo. Añade a su testimonio que los agentes policiales «no dieron explicación alguna del por qué estaban allí ni qué buscaban», señaló al tiempo que se mostraba contrariado por lo sucedido.

Pese a que la entrada policial se produjo en torno a las once de la mañana, los agentes no abandonaron las instalaciones hasta pasadas las cinco de la tarde. Durante este tiempo, los funcionarios policiales registraron la documentación de la oficina de una manera minuciosa y profesional.

En el momento del registro, en el interior de las oficinas se encontraban al menos diez personas que trabajan para el empresario Ángel Fenoll y «dos o tres clientes que fueron llegando minutos antes, unos para entregar facturas, otros para preguntar cosas... en fin, cada uno estábamos en nuestros asuntos», relató este testigo de excepción, que mantuvo que la actuación policial «fue una sorpresa total y en todo momento se negaron a dar explicaciones den ningún tipo», reiteró la misma fuente.

Compostura

Por último, este protagonista inesperado relató ayer a este periódico que los agentes del Cuerpo Nacional de Policía mantuvieron «la compostura y la educación en todo momento hacia los que nos encontrábamos en el interior de las oficinas, y tan sólo nos pidieron nuestros documentos de identificación y nos ficharon».

Todo acabó como empezó, aunque no trascendió qué tipo de documentos requisaron o si se incautó o no material informático de las empresas de Ángel Fenoll.

Fuente: Las Provincias
Publicado por FUTUROSPOLICIAS @ 16:21
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