El Sindicato Unificado de Policías (SUP) empezó su recorrido en el año 1978, pero en 1985 fue cuando lo hizo de manera legal. En el año 1985 tendría lugar la primera conferencia de mano del SUP. Desde entonces, Andrés Carrera forma parte de este reducido equipo y desde 1988 es secretario general. Entre sus proyectos, la academia de policías abrió sus puertas el 11 de septiembre de 2003 y su inauguración tuvo lugar en la barriada La Reina. Pero estos cinco años han dado para mucho y han salido de sus aulas cerca de un centenar de policías y guardias civiles. La academia de policía se creó con el pensamiento de ayudar a la personas con menos recursos y que por tanto no podían estudiar en una escuela privada. Son jóvenes de entre 18 y 30 años los que cada vez más se acercan al SUP para inscribirse en esta academia tan particular. Lo es porque en ella imparten clases 12 profesores de manera altruista, en un aula con cabida para unos 50 ó 55 alumnos pero en la que sus paredes se sustentan por la ilusión. “La mayor gratificación es ver chicos tan jóvenes ya vestidos de uniforme y contentos con lo que hacen”, afirma Andrés Carrera, secretario general del SUP. A lo largo de estos cinco años la única subvención que recibieron fue por parte de la Consejería de Educación y Ciencia y en total una cantidad de 3.800 euros, los primeros de la mano de lo que se llamaba la Consejería de Bienestar Social, ahora de Servicios Sociales.
Las pruebas que los alumnos deben pasar son fundamentalmente tres: físicas, teóricas y una entrevista personal, esta última “la más difícil porque es muy subjetiva y los chavales van muy nerviosos”, aclara Carrera. En un principio la prueba teórica se realizaba a finales de enero, ahora es el 15 de diciembre. Del mismo modo la fecha de la entrevista personal y el reconocimiento médico también ha cambiado, acuden a Madrid a realizarlas el 19 de enero. Las pruebas físicas pueden desarrollarse en Sevilla o Granada, “habitualmente se intenta que sea en Sevilla”, dice Andrés. El examen del temario se efectúa en Ceuta lo que resulta muy cómodo para los alumnos.
Desde un principio el SUP se encarga de todas las gestiones para que todo se desarrolle sin problemas, que para los jóvenes es mucho más sencillo, pues en ocasiones el nivel de estudios que tienen no les acompaña. Dado el ajustado número de plazas disponibles, el alumno debe justificar las faltas cuando éstas son más de tres seguidas.
Los cursos comienzan cuando se tiene una convocatoria conocida, entonces se ofrece un temario dirigido para formar parte del Cuerpo Nacional de Policía, “porque si en este campo suspenden les sirve para presentarse a la Guardia Civil”, explica Andrés Carrera.
En la última convocatoria de entre todas las academias que presentaron a sus alumnos hubo cuarenta aprobados, de los cuales 26 eran de la escuela del SUP. De esos 26 sólo 12 superaron la entrevista personal, lo que supone cinco alumnos menos que en la anterior convocatoria. Aún así, “la academia registra un 50% de aprobados tanto a nivel general como particular lo que hace que se cree una fama positiva”, aclara Carrera.
El SUP también organiza cursos para los profesionales, ahora se están impartiendo dos, uno para la detección de documentos falsos y el segundo de terrorismo islámico. Próximamente tendrá lugar un curso de violencia de género y unos de los primeros que se desarrollaron fue el que enseñaba el lenguaje de signos. Además acaba de iniciarse la oposición para oficial de Policía.
Pero el SUP no sólo tiene en sus manos la academia de policía, también ejerce funciones humanitarias como proyectos para mejorar las instalaciones de APROS. Las infraestructuras de este centro, donde acuden chavales con deficiencias psíquicas, son precarias. Cuando los niños con problemas físicos y psíquicos abandonan el instituto que los acoge hasta los 21 años deben ir a APROS pero la situación ha provocado que las familias que tienen a sus hijos en esta asociación no quieran que comiencen esta etapa.
Así, el SUP también ha reunido 400 pares de zapatos en su mayoría para mujeres y niños y tienen planeado crear unos puntos de recogida de ropa y de libros. La visita al campamento de Tinduf, en Argelia, por Andrés Carrera puede ser la base de estos proyectos dirigidos a campamentos en el Sahara, pues la vida en Tinduf “estaba cargada de solidaridad pese a los mínimos recursos de los que disponían”, cuenta el secretario del SUP.
En septiembre la ONG del SUP se dará a conocer a nivel nacional “y se pretende que acudan todos los medios y además se contará con la presencia del presidente de la Ciudad, Juan Vivas”, confirma Andrés Carrera.
Sin duda “quiero dar las gracias a la Dirección Provincial del Ministerio de Educación y Ciencia, en especial al director y al presidente de la Ciudad, Juan Vivas desde el principio”, aclara Andrés Carrera.
Fuente: El Faro de Ceuta y Melilla