La reciente proyección de la película "Clandestinos", promocionada a través de un cartel en el que aparece un guardia civil realizándole una felación a un presunto etarra que le apunta con una pistola a la cabeza, no sólo supone una grave ofensa a la dignidad de la Benemérita y de las víctimas del terrorismo, sino que constituye un insulto gratuito a todos los ciudadanos españoles, que debemos como mínimo el merecido respeto a los que se dejan la vida por defender nuestra seguridad.
Pero además es un insulto doblemente grave desde el momento en que se ha utilizado el dinero procedente de nuestros impuestos para financiar semejante producción, resultando un ejemplo más de las innumerables irregularidades y arbitrariedades de las diversas administraciones públicas en el empleo de los fondos públicos. Lo mínimo que debe exigir cualquier ciudadano a sus administradores es que se utilice su dinero en mejorar los servicios a la comunidad, y no en financiar insultos gratuitos, innecesarios y de pésimo gusto contra el mismo ciudadano que lo paga.




es un reflejode la destruccion de españa llevada a cabo por zapatero y sus secuaces la humillacion de la guardia civil
patroncinado por el ministerio de cultura y financiado
la verdad es que no me sorprende ni lo mas minimo
