En la operación, activada tras la denuncia de una de las víctimas, fueron detenidas ocho personas. Agentes de la Policía Nacional desarticularon una red dedicada a la
extorsión y explotación sexual, que captaba mujeres en Moldavia a
través de ofertas falsas de trabajo en España para luego obligarlas a
prostituirse en nuestro país. Las investigaciones comenzaron después de
que una de estas mujeres, que logró escapar del club de alterne donde
era explotada, denunciara la situación a la que estaba sometida.
Durante la operación fueron detenidas ocho personas, como miembros de
esta trama, así como 28 mujeres que se encontraban en situación ilegal.
El grupo, perfectamente organizado y coordinado con dos clubes
de alterne en España, en Pedrezuela (Madrid) y Granda-Siero (Asturias),
se dedicaba a captar mujeres fuera de la Unión Europea, en su mayoría
de nacionalidad moldava, a las que engañaban ofreciéndoles ofertas
falsas de trabajo en nuestro país. Así lo relató a la Policía la mujer
que denunció su situación, quien señaló, también, que le obligaron a
emplear un pasaporte rumano falso de gran calidad que la organización
había elaborado con su nombre.
Una vez en nuestro país
obligaban a todas las mujeres que viajaban con ellos a ejercer la
prostitución en estos locales, en donde sus propietarios tenían
establecidos acuerdos para acoger a las mujeres y, al parecer, estaban
al corriente de la procedencia y de su situación. Según explicó la
joven, cuando alguna de ellas se negaba a acudir al club, las mantenían
encerradas en el piso donde vivían, y allí recibían palizas, amenazas y
humillaciones durante varios días. La propia denunciante tuvo que
recibir atención médica a causa de las continuas agresiones.
Estos
sucesos acaecieron, al menos, hace un año, el tiempo que la víctima
llevaba escondida tras escaparse de sus proxenetas. La mujer decidió no
hacer vida normal después de su huida, por miedo a las represalias de
sus captores. En una ocasión anterior la joven también logró escapar
del club en donde estaba retenida, pero al ir a denunciar fue
localizada por los responsables de la red, por lo que en esta segunda
ocasión decidió esperar un tiempo.
A raíz de este testimonio,
las fuerzas de seguridad comenzaron las investigaciones que
corroboraron la historia de la mujer. Además confirmaron los vínculos
entre el club asturiano y el madrileño, que de manera habitual se
intercambiaban a varias de las chicas. Tras estas averiguaciones, se
procedió a la entrada y registro simultáneo de los dos locales en los
que, en total, fueron detenidas ocho personas a las que, según los
casos, se les imputan los delitos de favorecimiento de la inmigración
ilegal, relativo a la prostitución, detención ilegal, agresión sexual,
lesiones y amenazas, además de omisión del deber de socorro. También se
arrestó a 28 mujeres por estancia irregular.
Se han
intervenido 38.000 euros, un porra extensible, quince sprays
antiagresión prohibidos, 17 papelinas con cocaína, una piedra de
cocaína en roca, diversas armas blancas y abundante documentación que
está siendo analizada.
Fuente: Diario de Sevilla