Los agentes extremarán los controles de seguridad, sobre todo en el aeropuerto, y se ralentizarán los trámites burocráticos
Esto conllevará una multiplicación del papeleo y una ralentización de los trámites. Si un agente considera que un vehículo puede fallar, elaborará la correspondiente minuta que elevará a su superior para que éste solucione el problema. Si una persona acude a presentar una denuncia, sólo podrá estar presente el instructor, y no se tomará declaración a otras personas en relación a otros casos, algo que ahora se produce por falta de espacio.