El carnicero, el chorizo y el policía Los tres protagonizaron en la noche del miércoles una rápida pero corta persecución que finalizó en Benito Corbal con el carnicero agarrando al caco mientras el agente novato solicitaba la presencia de una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía.
Todo comenzó cuando el sospechoso entró en un supermercado de la calle San Antoniño a las 20.15 horas del miércoles cubriendo su rostro con un pasamontañas, la capucha de la sudadera que vestía puesta y unas gafas de sol. Empuñando una pistola, que resultó ser simulada, encañonó a una de las cajeras, primero a la altura de la cintura y posteriormente en la cabeza, y la amenazó diciendo: «Si no abres la caja, disparo».
La mujer, que tuvo un ataque de nervios, abrió la caja registradora, y según fuentes de la Policía Nacional, el delincuente, que responde a las iniciales de J.???I.???S.???G., de 44 años y natural de Palencia, «se apoderó de los billetes que había dentro y salió corriendo del establecimiento».
Mientras tanto, una clienta que se percató de lo ocurrido, se lo comunicó al carnicero del establecimiento, que sin pensarlo dos veces, inició la persecución. «Si lo piensas fríamente igual no sales detrás del ladrón, pero yo fui a por él», relató ayer el carnicero. «En todo momento iba mirando lo que hacía con las manos, y cuando se ajustó las gafas de sol, me lancé sobre él, lo tumbé en el suelo y le agarré los brazos».
Aunque la pistola que blandía el ladrón era una replica, el carnicero señaló que se imaginaba que «era falsa, de mentira, ya que hoy en día los cacos no tienen dinero para una de verdad».
Intento fallido hace 4 años
No se considera un héroe ni mucho menos, y todavía lamenta que hace unos cuatro años también persiguió a un atracador, pero en aquella ocasión no fue capaz de darle caza. «Era más joven que este. Corría como una gacela», describió el empleado del súper.
El carnicero no corría solo eñ miércoles. Un policía en prácticas, de 21 años, que iba a hacer la compra al supermercado, también actuó para interceptar al sospechoso. Se da la casualidad de que el agente había iniciado sus tareas policiales en la ciudad el martes. «Fue mi primera detención», sostuvo el policía en prácticas.
Cuando el carnicero había alcanzado al caco, el policía le arrebató el arma, y en un registro posterior, le decomisó un cuchillo «de unos 10 o 15 centímetros de filo» que llevaba en su cintura.
Al ver huir al ladrón, el policía en prácticas observó que en una mano portaba la pistola y en la otra billetes. «Pensaba que era una pistola de verdad», confesó el agente, un joven natural de Vigo que siempre tuvo la intención de convertirse en un funcionario al servicio de la ley.
Una vez reducido, y tras la llegada de más efectivos de la Policía Nacional, se esposó al delincuente y se le incautaron unos 125 euros. Al parecer, el botín era mayor, de unos 218 euros, y la cantidad restante se la pudo llevar la pareja sentimental del detenido.
Para el policía novato, el arresto de ayer no le supone nada extraordinario. «Es lo que toca», afirmó.
Esta previsto que J.???I.???S.???G. pase hoy a disposición judicial. El sospechoso será procesado por un delito de robo con intimidación, apuntaron fuentes de la Comisaría de Pontevedra.
«Lo haría otra vez», reflexionó el carnicero mientras atendía a una clienta. «Sin duda».
Fuente:www.lavozdegalicia.es