
La Unión Federal de la Policía a través del siguiente comunicado quiere expresar su más rotunda repulsa e indignación ante la incapacidad para solucionar los graves problemas producidos por la falta de efectivos policiales en los Puestos Fronterizos, por parte tanto de la Delegación del Gobierno como de la Jefatura Superior de esta Ciudad.
Sin ir más lejos, en la noche de ayer se han originado largas colas hasta altas horas de la madrugada tanto en los controles peatonales como de vehículos, ya que para controlar dichos accesos sólo había dos policías, que son los encargados de hacer los controles documentales, un Oficial, y un Subinspector, Jefe de Turno y Jefe de Equipo respectivamente, encargados ambos de solucionar las incidencias que durante el desarrollo del servicio se originen, en definitiva dos patrones y dos remeros, "queda claro que con esta actitud la embarcación no navega".
En la mañana del día de la fecha, como dotación policial sólo se encontraban como personal de servicio 4 policías y un policía alumno en prácticas para cubrir un total de 9 puestos de controles de documentación tanto de vehículos como de peatones.
Como consecuencia de la carencia de personal sólo se pudieron habilitar una entrada peatonal en los comúnmente llamados "tornos", la entrada de comunitarios, un solo de carril de vehículos, y el control de salida, dado que en ningún momento han tenido a bien reforzar estos servicios. De estos hechos se informó debidamente al Jefe Accidental de Fronteras, no aportando ninguna solución para los controles de documentales, si bien a media mañana y tras la generación de incidentes como la entrada a la carrera de varios menores, se dignó a mandar a dos policías destinados a la U.P.R. con el fin de controlar la salida de vehículos y peatones para intentar evitar la entrada a la carrera de menores e indocumentados.
Como consecuencia de la sobrecarga de trabajo al que fueron sometidos los Policías de la Frontera, uno de ellos cayó desfallecido tras llevar más de 4 horas ininterrumpidas verificando documentos y soportando la indignación de los ciudadanos que pretendían entrar a la ciudad por no ser atendidos fluidamente como realmente se merecen. Este funcionario se retiró del servicio con mareos y vómitos. La UFP quiere recomendar a los ciudadanos de Melilla que se sientan afectados y maltratados por esta situación tercermundista que denuncien estas anomalías de las cuales no son responsables los efectivos policiales que a su vez se solidarizan con los mismos.
Así mismo esta Organización Sindical insta a Sr. Delegado del Gobierno y al Jefe Superior de Policía a que ponga fin a esta situación tan inhumana tanto para los ciudadanos como para los efectivos policiales destinados en frontera, y que además contribuye al descrédito del Cuerpo Nacional de Policía, y a la mala imagen que está generando sobre los funcionarios de policiales.
Fuente: www.melillahoy.es