
Un novio despechado que cuelga fotos de su ex, ligera de ropa, en una página de contactos. Un joven que intenta batir récords de velocidad con su coche tuneado por una autopista interurbana, lo graba y lo comparte con la audiencia mundial de Youtube. O una mujer que exhibe, en su blog personal, fotos de sus amigos sin que éstos lo sepan.
Esta clase de comportamientos se han extendido al universo de Internet. Por ignorancia o simple temeridad, sus autores se creen libres de actuar así sin que haya consecuencias. Pero los responsables policiales, los abogados expertos en delincuencia informática y las asociaciones de usuarios lo tienen claro: Internet ya no es un oasis de impunidad. Mucho ojo porque, advierten: "delinquir en la red se paga".
"Al usar Internet, la gente tiene la sensación de que todo vale. Y ocurre justo lo contrario: se puede perseguir cualquier delito", opina Jordi Bertomeu, abogado especializado en la materia. Su confianza se basa en una certeza: la red deja rastros. El más evidente de todos ellos es la dirección IP. Se trata de un número que permite identificar una máquina en una red; es una suerte de DNI con el que los investigadores pueden llegar al origen (desde dónde se envía la información) y, a partir de ahí, cazar al responsable.
Pero hay otras fórmulas. El contenido de la imagen (en el caso de videos y fotografías) ofrece una ingente información que, analizada, resulta eficaz. El estilo de escritura también puede ser, en el caso de ofensas o amenazas vertidas desde un correo electrónico o un foro anónimo, una pista definitiva.
El portal de videos Youtube, propiedad del titánico Google, se ha convertido, con el tiempo, en un depósito de material delictivo. No es el único, pero su popularidad le ha situado como destino preferente para que cientos de usuarios vuelquen allí gamberradas que, en ocasiones, resultan ser actividades castigadas en el Código Penal.
Perversión en la red. Ramón, un esquizofrénico de 46 años, sufrió la perversión de la red cuando, hace unos meses, unos chicos le grabaron con videocámara mientras se burlaban de él. No tardaron ni dos minutos en colgarlo en Youtube. Su familia, de Móstoles, cerca de Madrid, consiguió que se retiraran las imágenes.
En abril ocurrió algo parecido, esta vez en Martorell, a las afueras de Barcelona. Tres chicos obligaron a un discapacitado psíquico a romper baldosas con la cabeza, hacer flexiones y consumir drogas, mientras captaban la escena con sus teléfonos móviles. Los tres acabaron detenidos por los Mossos d?Esquadra (policía autonómica catalana) y las imágenes, apartadas de la circulación.
"En las webs saltan cosas que han pasado toda la vida: por ejemplo, niños que se pegan en el colegio. La diferencia es que, ahora, eso se difunde públicamente, por puro exhibicionismo", opina Carlos Sánchez Almeida, abogado experto en delincuencia informática. "Una paliza puede ser un delito de lesiones. Pero si esa paliza se publica en Internet, se convertirse, además, en un delito de incitación a la discriminación", señala.
Hace meses, la policía detuvo a varias personas por mantener relaciones sexuales con una menor en un parque de Asturias. La adolescente accedió a practicar sexo, e incluso consintió que la grabaran. Pero es que los jóvenes no fueron detenidos por abuso sexual, sino por cometer un delito contra el derecho a la propia imagen, ya que el video pasó de un teléfono móvil a otro hasta que aterrizó en Internet.
Almeida y otros letrados reclaman que la Fiscalía intervenga de oficio en los casos más graves; al menos, en los que se ven involucrados menores o personas con discapacidad. "Lo primero es proteger su intimidad. Después ya se verá si hay o no delito", subraya.
El Cuerpo Nacional de Policía (CNP) creó hace unos meses el Grupo de Redes Abiertas. Bajo ese llamativo nombre trabajan decenas de agentes expertos en informática que se pasan el día conectados a la red. Hacen lo que buenamente pueden. Cuando no atienden la denuncia de un individuo o una empresa, bucean por el inmenso mar de Internet en busca de indicios.
"Esto es inacabable. Aunque fuésemos mil, no llegaríamos a todo. Los delincuentes cada vez van a más, por eso es importante que el ciudadano colabore y, cuando vea una agresión, la denuncie", admite el jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía, Enrique Rodríguez.
El jefe policial asegura que, "contra la opinión del común de los mortales, Internet no es anónimo; siempre deja un rastro". Dice que la policía dispone de los medios necesarios para perseguir cualquier delito, pero prefiere no dar detalles para "evitar que los malos tengan pistas".
Investigadores privados. La inmensidad de Internet ha abierto las puertas a nuevos agentes: los investigadores privados. "En Youtube, el delincuente cuelga la prueba de su delito, y eso es una gran ventaja. Un analista forense puede sacar punta a cualquier cosa: por ejemplo, si aparece un reloj o un calendario podemos saber en qué país se ha producido el material", indica Julián Inza, presidente de Albalia Interactiva y coordinador del Foro de Evidencias Electrónicas.
El autor exhibe, por lo general, su nombre de usuario. De modo que, con "un poco de picardía", se puede saber en qué otro lugar de la red ha participado ese mismo usuario-ciudadano.
Las populares redes sociales (tipo Facebook) ponen en contacto a amigos y promueven el intercambio de todo tipo de información entre ellos. También estas webs se han convertido, sin pretenderlo, en un terreno espinoso. Existe la costumbre, por ejemplo, de colgar fotos de amigos en la red sin pedir permiso. De nuevo, asoman la ignorancia, la inconciencia y la temeridad. "Debemos partir de la base de la buena fe de la gente.
Otra cosa es que yo pida expresamente que se retire mi foto y no se haga. Eso podría ser una infracción al derecho a la imagen", indica el experto jurídico Bertomeu, que pide "un equilibrio entre los nuevos usos de Internet, el Derecho y las nuevas tecnologías".
Fuente: Por Jesús García © EL PAIS, SL. Todos los derechos reservados.

Yo no opino porque mis conocimientos a nivel usuario no me lo permiten. Sólo quería felicitar al compi opositor por su recital en informatica, me ha parecido muy interesante, aunque si quiere un consejito intenta no ponerte tan nervioso, e intenta que no te afecten tanto las opiniones de los demas, porque si no te lo vas a pasar muy mal el dia de la entrevista.
Comprendo que te haya molestado la crítica que te han hecho, pero si cada vez que alguien lo haga tienes que reaccionar así(muchisimas faltas de ortografía,fallos en la expresión escrita, falta de coherencia al expresarte...) delante del tribunal seras carne de cañón!!


