Este año, 25 personas han sido detenidas por simulación de delito; la mayoría de los casos son por robos inexistentes para cobrar indemnizaciones de los seguros
En 2007, Cádiz fue la novena provincia de España en la que se registró un mayor número de denuncias falsas. Y este año, el lamentable puesto de parrilla, lejos de decaer, se ha mantenido.
El problema estriba en que en la práctica es muy difícil saber cuál es la cifra exacta de delitos simulados que se dan en la provincia toda vez que no siempre se puede determinar la falsedad de la denuncia presentada, explica a este respecto el comisario en jefe del Cuerpo Nacional de Policía en la provincia de Cádiz, José María Deira.
En este caso, hay que remitirse al número de detenciones que se hayan registrado por tal motivo. Y tras el arresto de dos personas en Jerez, a principios de esta semana, la cifra de detenidos en la provincia por presentación de denuncias supuestamente falsas se ha situado en 25, según datos aportados a este diario desde la Subdelegación del Gobierno.
Un número que a todas luces se antoja como únicamente la punta del iceberg de una picaresca que, lejos de decaer, sigue en aumento año tras año.
Y es que, advierten desde la Comisaría, pese a que la presentación de una denuncia falsa es delito (llamado simulación de delito) todavía son muchos los ciudadanos que no tienen reparos en recurrir a esta ilícita práctica con el objeto de cobrar algún tipo de indemnización por parte de las compañías aseguradoras con las que tengan suscritas pólizas.
O a veces, simplemente por ahorrarse el tener que pagar las tasas administrativas de la renovación del documento nacional de identidad o el carné de conducir en caso de extravío: Si se denuncia la sustracción, la renovación está exenta de pago.
En la Comisaría provincial también han detectado un alarmante incremento de denuncias por robo de móviles y de navegadores de coches, que de forma genérica atribuyen a un intento de beneficiarse de los seguros contratados al efecto. Más grave es aún cuando los denunciantes fabulan haber sido víctimas de un tirón o un robo con intimidación, ya que en estos casos se inician investigaciones que están despilfarrando los recursos humanos y técnicos disponibles tanto de la Policía como Fiscalía y juzgados.
El Código Penal de 1995, y todavía vigente, establece en su artículo 457 que quien simulara "ser responsable o víctima de una infracción penal o denunciara una inexistente, provocando actuaciones procesales, será castigado con la multa de seis a doce meses". Si el caso es grave, puede acarrear hasta de seis meses a dos años de prisión.
Fuente: www.diariodecadiz.es