jueves, 29 de enero de 2009
ImagenLa Unidad de Asuntos Internos del Cuerpo Nacional de Policía ha abierto una investigación por el incidente que ocurrió a principios de diciembre en el local New Aribau de Barcelona entre un mando de la Policía, al menos un funcionario más, y un conocido empresario catalán, que se negaron a pagar las consumiciones en este establecimiento y mostraron las placas y un arma reglamentaria.

Fuentes cercanas a las pesquisas aseguraron ayer que los investigadores ya han identificado al mando de la Jefatura Superior de Policía que protagonizó el incidente y le han tomado una primera declaración, aunque podría volver a ser interrogado en los próximos días.Según las cictadas fuentes, el investigado habría dado un versión diferente de la que fue publicada en EL MUNDO el pasado 16 de enero y que ha motivado la apertura de esta información por parte de Asuntos Internos.

El portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña se limitó ayer a afirmar que "existe una información interna abierta de carácter reservado para delimitar las responsabilidades a que hubiera lugar".

Fuentes presentes en el establecimiento aquella noche señalaron que los polémicos clientes se negaron a pagar sus consumiciones -uno de ellos incluso requirió los servicios de una trabajadora sexual del local- al considerar abusivo el precio. Por este motivo, esgrimieron su condición de funcionarios públicos, enseñaron la placa y uno de ellos mostró el arma reglamentaria. La encargada del establecimiento telefoneó a los Mossos d'Esquadra afirmando que había unos individuos que no querían pagar y se hacían pasar por policías. De hecho, en el incidente registrado en los Mossos se hacía constar el ítem "arma de fuego".

Un subinspector de la Policía catalana llegó al New Aribau de paisano y ordenó a los agentes que allí se encontraban que no realizaran gestión alguna porque él se ocupa del asunto. De hecho, únicamente medió entre las dos partes y dejó salir del establecimiento a los clientes sin realizar diligencia alguna. Fuentes cercanas al caso señalaron que la persona encubierta o protegida no sería el mando policial sino el empresario, que estaría relacionado con ambos cuerpos policiales.

Según fuentes del local, los clientes regresaron al cabo de un rato y amenazaron a la encargada. Por este motivo, ésta acudió al día siguiente a presentar denuncia en la comisaría de la calle Iradier de Barcelona pero, por algún motivo, no se abrió investigación alguna.

Un mando de los Mossos también está analizando el caso y ya ha pedido explicaciones por escrito a los agentes que acudieron esa noche al New Aribau para tratar de esclarecer los hechos y los motivos que llevaron al subinspector a no actuar.

Fuente: www.elmundo.es
Publicado por FUTUROSPOLICIAS @ 7:08
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