El policía sospechoso del chivatazo a ETA tiene ahora despacho y cargo en Asuntos Internos
El inspector jefe que supuestamente alertó a la banda terrorista en mayo de 2006 sobre una operación contra su red de extorsión fue precisamente el que recibió la orden de investigar el origen del chivatazo
El principal sospechoso del soplo a ETA, el inspector jefe Carlos Germán, ha abandonado la Brigada de Información para asumir una jefatura de grupo en el departamento de Asuntos Internos, según fuentes del Cuerpo Nacional de Policía consultadas por ESTRELLA DIGITAL, que corroboran además que no es el único de los agentes involucrados en el 'caso Faisán' que se ha incorporado a esta misma unidad operativa. El nuevo despacho de Carlos Germán está ubicado, según las fuentes policiales consultadas, en la calle Boix y Morer (esquina con Cea Bermúdez) de Madrid. El jefe entonces de la Brigada de Información, Telesforo Rubio, es ahora delegado del Ministerio del Interior en la Embajada de España en Rusia, un cargo "muy bien remunerado", según las mismas fuentes.
Tras tomar declaración a dos altos responsables policiales de la lucha antiterrorista, todos los indicios que maneja el juez Baltasar Garzón apuntan al jefe de la unidad especial que investigaba el entramado económico de ETA, el inspector Carlos Germán, como el presunto autor del soplo a la banda terrorista. Los datos que este periódico ha recabado en las últimas horas adquieren tintes de ironía al existir la sólida sospecha de que fue precisamente Carlos Germán, tras la petición del juez Garzón y a las órdenes del jefe de la Brigada de Información, Telesforo Rubio, quien supuestamente recibió el encargo de investigar el origen del chivatazo.
Ocurrió el 4 de mayo de 2006 en el bar Faisán, en Irún. Por aquel entonces el Gobierno se encontraba inmerso en pleno proceso de negociación con ETA. Joseba Elosua, dueño del bar y presunto intermediario de la banda terrorista, recibe un soplo policial -según la conversación grabada por la propia Policía- y evita ser detenido al quedar advertido del operativo. A Elosua se le aconseja también en aquella conversación no pasar a Francia con dinero de los extorsionados porque hay otro operativo en la frontera gala. Misteriosamente las cámaras de vigilancia policial del bar Faisán se mantuvieron apagadas durante aquellas 24 horas.
Convulsión policial, judicial y política
Se da la circunstancia de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado al juez Garzón que archive el llamado 'caso Faisán' al entender que "la investigación está agotada", y de que el asunto se ha convertido en arma arrojadiza entre el Gobierno y la oposición. El Partido Popular considera "inadmisible" la petición de la Fiscalía y apunta directamente al Ministerio del Interior. El titular de esta cartera, Alfredo Pérez Rubalcaba, aprovechó por su parte, una intervención en el Congreso para salir en defensa del mando policial que dirigió la investigación del "chivatazo" y destacar que "todos los sospechosos fueron ya detenidos y procesados".
Pero lo cierto es que los dos comisarios interrogados por el juez Garzón, aunque aluden a las motivaciones políticas del inspector jefe Carlos Germán, no descartaron la posibilidad de que éste hubiese recibido órdenes superiores para dar un soplo al bar Faisán, cuartel general de la red de extorsión que nutría las arcas de la banda terrorista ETA.
Fuente: www.estrelladigital.es