sábado, 17 de octubre de 2009
ImagenEs jefe de un grupo de la Brigada de Extranjería en Gijón y ha sido apartado temporalmente del servicio
En la operación fue arrestado otro agente de La Felguera destinado en Irún

El jefe de un grupo de la Brigada de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía de Gijón ha sido apartado temporalmente del servicio al verse involucrado en una supuesta red de prostitución que tenía su centro de operaciones en la ciudad. Se le imputan los delitos de allanamiento de morada y de omisión del deber profesional. Está a la espera de prestar declaración ante el juez instructor del caso.

La investigación fue llevada a cabo por efectivos de la Unidad de Asuntos Internos de la sede central de Madrid. La detención del mando policial se produjo el miércoles de la pasada semana, cuando agentes desplazados desde la capital se personaron en las dependencias gijonesas para interrogar durante horas al acusado, que tiene rango de inspector.
Fue apartado temporalmente de sus funciones y puesto en libertad a la espera de pasar a disposición judicial en los próximos días.

Paralelamente, y dentro de la misma operación, se produjo el arresto de otro agente del Cuerpo Nacional de Policía, natural de La Felguera y destinado en la comisaría de Irún (Guipúzcoa). Tal y como ha podido saber EL COMERCIO, mantenía una relación sentimental con una mujer que a su vez estaba siendo investigada como presunta cabecilla de una organización que obligaba a prostituirse a mujeres extranjeras hasta que supuestamente pagaban una cantidad determinada por haberles facilitado el viaje hasta España.

Ingreso en prisión

Al efectivo policial destinado en País Vasco se le imputan al menos cinco delitos, al igual que a su compañera sentimental. El juez ordenó su ingreso en prisión a la espera de que se celebre el juicio y que se avance en las diligencias, que en la actualidad se encuentran bajo secreto de sumario.

La mujer que presuntamente regentaba el negocio de prostitución, ubicado en un piso del alquiler, fue la primera en ser investigada a raíz de que la Policía tuviese sospechas del delito. Solicitaron un permiso judicial para pincharle el teléfono y conseguir pruebas que ayudasen a esclarecer la trama.

La sorpresa de los investigadores llegó cuando constataron que la mujer mantenía una relación con un policía y que éste participaba activamente, al parecer, en la organización delictiva. Fue entonces cuando el caso pasó a manos de la Unidad de Asuntos Internos.
Pero las escuchas telefónicas no se quedaron ahí. En un determinado momento comprobaron que el langreano mantenía conversaciones con el jefe de un grupo de la Brigada de Extranjería de la Comisaría de Gijón.

Presuntamente, sus superiores no estaban al tanto de que ´éstos fuesen contactos que se pudiesen enmarcar en las labores policiales. La investigación continúa abierta.

Fuente: www.elcomerciodigital.com
Publicado por FUTUROSPOLICIAS @ 14:13  | NOTICIAS CNP
Comentarios (0)  | Enviar
Este artículo ha sido visto: veces.
Comentarios